Por qué es importante tener un seguro de vida

Por qué es importante tener un seguro de vida

Por qué es importante tener un seguro de vida

Aunque los seguros de vida no son productos obligatorios, ofrecen muchas ventajas al tomador y a sus beneficiarios. ¿Todavía no tienes el tuyo? En este artículo te contamos todo lo que necesitas saber para contratarlo.

La tranquilidad que otorga un seguro de vida

Los seguros de vida son productos que puedes contratar en cualquier momento y, frecuentemente, con la prima que tú quieras. En algunos casos, como en la firma de una hipoteca, el banco pone   como condición que la póliza de vida sea por la cantidad hipotecada.

Por lo general, solo tienes que decidir qué cantidad quieres pagar al año o cuáles son las coberturas que más te interesan. Al contrario de lo que pueda parecer, estos productos no solo indemnizan en caso de muerte, sino que te cubren en ciertas enfermedades o accidentes.

Por tanto, el beneficiario de una póliza de vida puede ser el tomador o terceras personas: la familia, la pareja, una entidad, etc.

¿Qué lo hace tan interesante?

  • Si tienes una enfermedad grave que te impide trabajar, este te paga durante el tiempo que dure. Lesiones incapacitantes por las que tengas que estar parado una temporada, accidentes que te mantengan en la cama… Todas ellas son coberturas que te ofrece un seguro de vida. Infórmate bien de si las tienes incluidas antes de firmar tu prima.
  • Si sufres un accidente que te impida trabajar de por vida también serás indemnizado. La cláusula se llama incapacidad permanente. En estos casos, la seguridad social tendrá que concederte dicha incapacidad y luego presentarla ante tu aseguradora para hacer uso de tu póliza.
  • Aunque tengas una limitación de cualquier índole, tienes la posibilidad de seguir trabajando y cobrar la indemnización. Esto ocurre cuando se te ha reconocido una incapacidad permanente total. Por ejemplo, un camionero que tenga un accidente que le merme mucho la visión, no se dedicará más a su profesión y será indemnizado. Sin embargo, está capacitado para optar a otros trabajos donde la vista no sea tan importante.

  • Todo esto son ejemplos de lo útiles que resultan los seguros de vida, independientemente de tu edad. En cualquier caso, mira bien las coberturas y la letra pequeña, donde te informan de aspectos tan importantes como las exclusiones o los motivos que causan la muerte o las lesiones. Las más comunes son:

El suicidio

Esta cláusula es la más habitual que te encuentras en los seguros de vida, tanto en las de limitación como en la de exclusión. Viene a decir que si el tomador de la póliza se quita la vida en un

determinado periodo de tiempo, la aseguradora no se hace responsable. Suele ser entre uno o dos años.

Las actividades peligrosas

Los asegurados que tengan trabajos o aficiones consideradas como peligrosas también son un motivo de eximente. Por ejemplo, si te dedicas o te gusta hacer submarinismo, escalada o deportes de riesgo cabe la posibilidad de que tengas problemas para cobrar la indemnización si sufres un accidente en el ejercicio de estas actividades. De todas formas, consulta cuáles son exactamente las actividades que la aseguradora considera «peligrosas».

En definitiva, los seguros de vida son productos que pueden darte mucha tranquilidad a ti y a tu familia. Confecciónalos con la prima y la cantidad de cláusulas que más te interesen y te indemnizarán en ocasiones difíciles de tu vida. No solo se activan en caso de fallecimiento, sino por enfermedad grave e incapacitante o por ciertos tipos de accidentes. También tienen sus exenciones, por lo que es importante que leas bien las cláusulas con un profesional del sector para tenerlas presentes. ¡Consigue el tuyo con las mejores coberturas!

 



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