D&O, las siglas para que los directivos duerman tranquilos

D&O, las siglas para que los directivos duerman tranquilos

Directivos y administradores de empresas, en el ojo del huracán por las consecuencias de la pandemia, refuerzan su interés en los seguros de Responsabilidad Civil que cubren su actividad profesional.

La crisis sanitaria provocada por la COVID-19 está trayendo muchas consecuencias inesperadas. Entre ellas, un incremento en el interés de directivos y administradores de empresas por las pólizas de Responsabilidad Civil ad hoc que ofrecen las aseguradoras, conocidas como seguros D&O (‘Directors & Officers’, por sus siglas en inglés).

Entendemos que habrá mucha más litigiosidad en el entorno COVID-19, lo que va a afectar a muchas empresas y a una parte muy importante del tejido empresarial”, vaticina Fernando Vega, director de Líneas Financieras de QBE. “Las previsiones son apocalípticas, con caídas del PIB del 14-15%. En estas circunstancias, cabe esperar un incremento exponencial de los concursos de empresas, y la activación de las pólizas de D&O. Igualmente, y en lo relativo a coberturas de Prevención de Riesgos Laborales, y gastos por daños personales y materiales, prevemos un importante aumento de las circunstancias por contagios de COVID-19. En definitiva, la siniestralidad de las pólizas se puede ver seriamente afectada por este evento”, apunta.

Demanda creciente

Félix Ferrer-Dalmau, director de Crouco cree que aún “es muy pronto” para valorar la evolución de la demanda de este tipo de seguros a consecuencia del virus, ya que “es una situación totalmente nueva”. Sin embargo, asegura que “ahora mismo es el producto que está en boca de todos y, después de muchos años en el mercado como un producto complementario a otros en las carteras de los corredores, puede ser punta de lanza comercial para muchos de ellos”. Eso sí, “este interés choca con la reducción de capacidad del mercado, el endurecimiento en su contratación y una esperada subida de primas”, matiza.

Más allá de la pandemia, Fernando Vega abre el foco. “Los seguros de D&O están experimentando una demanda cada vez mayor por varios factores: mayor litigiosidad, mayores exigencias legales a los directivos (buen gobierno corporativo, etc.) y una situación económica compleja con muchas incertidumbres. Todo ello ha provocado un incremento de las solicitudes de estas pólizas que son cada vez más conocidas, lo que también ha disparado la siniestralidad. Es frecuente que jueces y abogados soliciten la póliza de D&O en juicios y procedimientos concursales. Hace años la póliza era un documento confidencial que no se podía compartir”, recuerda.

Primas al alza

En cuanto a un posible encarecimiento de este tipo de pólizas a consecuencia de la COVID-19, Ferrer-Dalmau apunta que, “para pymes, de momento no ha tenido incidencia, pero se anticipa un ajuste en primas al alza. Se prevé un incremento de reclamaciones que afectará directamente a la rentabilidad del producto con efecto inmediato en primas de forma generalizada”, señal.

“El panorama del mercado de D&O se presenta complejo a raíz de la COVID-19”, coincide Vega. “En cualquier caso, y en lo relativo a las primas, el mercado ya había empezado a cambiar drásticamente antes de la irrupción de la pandemia. El deterioro de la siniestralidad, principalmente por el incremento de las ‘Class Actions’ en EE.UU., así como una restricción de la capacidad en el mercado, habían puesto las bases para unos incrementos de entre un 20 y un 100% (Si se trata de riesgos con ADR S II- III )”, señala. “La COVID- 19 no ha hecho más que acelerar y profundizar en el cambio de ciclo, entrando en un mercado duro que no se veía desde hacía más de 20 años con ocasión de los ataques del 11-S”, asegura.

No es un todo riesgo

En relación a la delimitación del riesgo en este tipo de seguros, Ferrer-Dalmau cree que, “en general”, es bastante claro, “aunque el empresario no es conocedor. En general, en la póliza se detallan las coberturas y exclusiones, pero es el corredor quien debe trasladar al cliente el ámbito de estas pólizas ya que se trata de una que muy a menudo se interpreta como un ‘all risk’ para el empresario y eso es un grave error”, destaca.

En la misma línea, Vega opina que “las pólizas de D&O están bastante testadas y que los riesgos están bien definidos en general. Otra cosa es que se interpreten de una forma extensiva, incluyendo supuestos para los que no estaban pensadas. En realidad, debemos recordar que son pólizas que cubren los actos de gestión y dirección de los directivos y todas las responsabilidades por la gobernanza de las empresas. La propia sociedad también queda cubierta para el caso de acciones o prácticas de empleo en algunos casos. Igualmente se cubren gastos de defensa y fianzas. Lo que no se cubre normalmente son los daños personales y materiales, en todo caso gastos de defensa, ya que son supuestos que se cubren por las pólizas de RC, siempre que haya responsabilidad. Otro punto importante es que se trata de póliza de Responsabilidad Civil donde hay que probar la culpa o negligencia, no operan como un responsabilidad objetiva por el mero acaecimiento de un daño o perjuicio a un tercero”, incide.

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